Páginas

viernes, 12 de febrero de 2010

Brainstorming, lluvia de ideas para montar un negocio


En tiempos de crisis toca reinventarse o morir. Esta frase, ahora recurrente, es cuanto menos, en tiempos de crisis, fundamental.

A la hora de crear una empresa siempre se tiene en mente la inversión de capital en una idea y, al final, rezar para que salga adelante. Lo fundamental viene a ser tener la idea y el capital. Esas son dos variables a tener en cuenta lo que significa el doble de riesgo. O así es como la mayoría de nosotros creemos que es. Dejen que les diga una cosa: No es así.

Cuando no hay dinero o no hay ideas debe existir ingenio para sacar proyectos adelante. Ahora vamos a explicar como podemos obtener las dos cosas y, además, sacar el proyecto adelante.

Para la obtención de ideas.

- Brainstorming es lo más eficaz, puede ser sólo pero es mejor en compañía de varios amigos o conocidos.

Los puntos de inicio debería ser sobre temas que a uno le gusten. Un negocio es, sobre todo, pasión y eso es lo que despiertan los gustos personales. Se inicia colocando en una pizarra o similar para ir colocando uno a uno todos los gustos, aficiones, estudios, conocimientos, trabajos anteriores, etc. que posea el interesado y tratar de desarrollar proyectos a partir de ahí. Se trata de colocar todas las ideas de negocio que surjan por muy descabelladas que sean. Tratad de divertíos, no tiene por qué ser serio.

Todo el ingenio humano empieza en este punto.

Una vez obtenida la idea en la que se va a basar nuestro negocio se debería enfocar a resolver un problema, o varios, dentro de ese ámbito. Seguro que hemos observado un negocio y nos hemos dicho "podría hacerlo mejor". Esa es la clave.

Para obtener el capital. Este punto consta de dos partes: Diseño del negocio y Prueba.

- Diseño: debemos saber cuanto nos costará un producto terminado o servicio realizado (lo que se conoce como realizar un escandallo) Se trata de preguntar cuánto costaría todo el proceso de fabricación u obtención de una unidad de producto y, a partir de ahí, estudiar a la competencia, si hubiese un producto similar, para, una vez colocado su precio, saber si saldría rentable o no.

- Prueba: antes de ponernos manos a la obra y comprobado que el precio es competitivo y, a la vez, rentable se debe probar el producto (quizás en una semana o como mucho 3 meses). Se coloca publicidad para saber si hay demanda o no del producto. No es necesario tener una tienda funcionando ni gastarse una millonada en Google Adwords pero sí que es necesario que llegue cuanto a más gente mejor.

Si llegado el caso se comprueba que el negocio es viable y se puede hacer cargo de los costos de obtención de producto más de los de constitución de la empresa (incluso se pueden obtener los primeros fondos así) es hora de consultar con un asesor para la constitución formal de la empresa.

Y así se constituye un negocio y todo ello sin tener que desembolsar un pastón desde el principio.

Espero que os haya ayudado y espero también obtener noticias de vuestras empresas en breve.

Un saludo.

viernes, 5 de febrero de 2010

¿Oportunidad o hecatombe?


Iba a escribir sobre algo muy diferente. En realidad quería escribir sobre cómo podemos montar un negocio que nos den suculentos ingresos pasivos, pero algo me ha llamado más mi atención esta semana.

¡El Ibex está hundiéndose! (o no)

El día 4 de febrero de 2010 traerá recuerdos muy dolorosos, aún recientes en la memoria colectiva. Que en un día haya una caída de un -5,94% (-8,50% a la semana) es algo que da vértigo para los inversores "noveles".

Hace poco me atreví, esa es la palabra me atreví, a realizar un análisis sobre la posible evolución del Ibex 35 para este 2010. Las preguntas son, ¿cuán acertado he estado en mi análisis? ¿es momento de repasarlo e incluso rectificarlo? Otros en su momento eran mucho más optimistas que yo.

Vamos a repasar de nuevo el gráfico y a ver qué pasa con el análisis realizado, tras los últimos acontecimientos.

En primer lugar al realizar el análisis mostré dos posibles escenarios: uno alcista y otro bajista. Claro así cualquiera, ¿no? Ya, pero eso, mejor lo explico luego.

En el mercado alcista, o para que fuese alcista, debía de superar los 12.000 puntos aunque era posible que para superarlos antes podría coger carrerilla hasta los 11.000 puntos. Evidentemente ni hemos superado los 12.000 puntos, aún, ni nos hemos quedado en los 11.000 puntos.

En el mercado bajista, o para considerarlo bajista, debía pasar de los 11.000 puntos. Aquí es donde debo rectificar ya que para entrar en un mercado bajista deberíamos romper los 10.000 puntos realmente, como dije, pudiendo rebasar los 7.000 puntos, hasta que no rebase los 7.000 podría constituir una tendencia lateral. Romper los 11.000 puntos no significaba empezar un mercado bajista, quizás es ahí donde tendría que modificar mi primer planteamiento, porque los 11.000 puntos no es un soporte fuerte. Los 10.000 puntos sí que lo son, y tendremos que ver lo que aguanta, ya que suponen la clavícula de la figura hombro-cabeza-hombro invertida. Pero los puede romper, aunque yo creo que no, pero lo puede hacer, reitero.

¿Por qué propongo dos escenarios? porque como análisis que es, se presupone que éste es una previsión y no una adivinación del futuro (quien pueda hacerlo que lo haga, pero que no se lo diga a nadie que lo tomarán por loco). Eso es lo que propone el análisis técnico. No hay vuelta de hoja. Por eso cuando la gente invierte "según" las directrices técnicas siguen igual de perdidos, o más, que antes. Sólo verán un mercado bajista cuando ocurra y sólo verán un mercado alcista cuando ocurra. Siempre llegarán tarde y se perderán la fiesta, ¿ese sentimiento os suena? A mí sí, antes yo era "técnico".

Ahora bien, ¿qué voy a hacer yo ahora? Siguiendo mis análisis fundamentales sobre las empresas en las que estoy posicionado (desde hace ya 3 años y lo que me queda). Seguiré comprando a precio de REBAJAS, y no me refiero a esas del Corte Francés que todos conocemos. De hecho he comprado hoy mismo.

Yo entiendo que por mucho que haya crisis y la bolsa baje, al final, las empresas en las que he hecho el análisis, que son en las que confío, me dan el crédito suficiente para invertir en ellas. Sólo cuando todo el mundo está pensando en la hecatombe y en vender, yo sólo veo oportunidad. Oportunidad ligada sólo a las empresas que tengo en cartera evidentemente, otras no. Fundamentando el precio de la acción sobre números reales de beneficio conseguido podremos considerar si la acción está barata o cara. Lo otro sólo son tonterías.

El análisis fundamental, tipo Warren Buffet, me da esa tranquilidad y puedo dormir tranquilo. De hecho para cada mes observaremos un análisis técnico del Ibex 35 y veremos su evolución. Ahora que ronda los 10.000, ¿qué hará? ¿subirá hasta perforar los 12.000 y alcanzar los 14.000? ¿romperá los 10.000 y volverá a caer hasta los 7.000? Esto último lo dudo mucho, pero todo puede pasar.

Y vosotros, ¿qué vais a hacer?