jueves, 30 de septiembre de 2010

Opciones binarias, bienvenido al juego.

Aquí tenemos al nuevo "invento" de internet sobre acciones o, más concretamente, sobre las opciones. Las Opciones Binarias.

Como todos los nuevos inventos que son "fáciles" de entender (como reza su publicidad) yo me he permitido la libertad de analizarlo y corroborar si es una buena forma de inversión.

En primer lugar voy a hacer un repaso de lo qué son las opciones.

El contrato de opción (de compra o de venta) es un contrato de la posibilidad, tras un tiempo determinado, de o bien comprar o bien vender un determinado bien (subyacente) a un precio determinado en el contrato. Cómo el bien no se ha comprado o vendido todavía sino que es una posibilidad, para formalizar el contrato sólo se adelanta una prima dejándose el resto a deber a la fecha de realización del contrato. Llegada la fecha se puede comprar o no dependiendo lo que sea más rentable y, en caso de no comprar o vender porque no saldría rentable, se perdería solamente la prima.

El beneficio o pérdida se obtiene de dos formas en los contratos de opciones (igual que en los de futuros). La primera en la realización del contrato (a su vencimiento) comprando o vendiendo el subyacente al precio pactado haciendo de la diferencia con el precio real del mismo el beneficio o pérdida; en esta forma la beneficio / pérdida no se diferencia mucho de haber comprado o vendido el subyacente con la diferencia de que si es pérdida se puede no realizar el contrato (a diferencia de los futuros en los que se está obligado a ello). La segunda es comerciando con la opción y, según pasa el tiempo, puede revalorizarse o minusvalorarse en el mercado secundario y se puede vender a un precio mayor o menor del que fue comprado (siempre en referencia a lo que esté haciendo el subyacente); de esta forma el beneficio puede realizarse antes y la pérdida controlada.

¿Qué es una Opción Binaria?

Desde la web desde donde se opera o se ha inventado este producto se le describe como: un contrato que le otorga al comprador (conocido aquí como inversionista) el derecho a comprar un activo subyacente a un precio fijo, dentro de un plazo determinado para nosotros, el vendedor.

Esto no es así, en realidad. Al igual que ocurre con los warrants nunca se llega a comprar el activo subyacente sino que se trata, en definitiva, de una negocio por diferencias.

En las opciones binarias también se las conoce como opciones digitales, opciones de retorno fijo u opciones de "todo o nada". De todas los nombres alternativos el que mejor las define es el de opciones de todo o nada y el que más engaña (aunque en parte sea cierto) el de opciones de retorno fijo.

En las opciones, cuando llega a su vencimiento el contrato no nos parece rentable podemos simplemente no realizar el contrato con lo cual se pierde la prima y señal. En las opciones binarias como no se adelanta ninguna prima (puesto que no se tiene como fin la compra de ningún subyacente) cuando el contrato se realiza se "compensa" automáticamente llegado el momento del vencimiento (una hora, una semana o un mes) ganándose o perdiéndose lo pactado o la casi totalidad de lo entregado. Existiría prima si fuese un verdadero contrato de opción y se prometiese, a la realización del mismo, la posibilidad de comprar el subyacente (entregando el resto de lo pactado).

En cualquier caso, y he aquí su gran diferencia con todos los demás productos financieros, tienes asegurada la ganancia o la pérdida y de ahí el mal llamado o autoproclamado (porque desconozco el origen del nombre) opciones con retorno fijo (¿se buscará la confusión con la referencia a una ganancia fija?) y más correcto el de opción a todo o nada, ¿por qué?

Porque si la apuesta es acertada te garantizan el porcentaje de beneficio de entre un 65% a 71% y si no es tan acertada se puede llegar a perder el 85% de lo apostado (o que te devuelvan el 15% de lo invertido).

¿Apuesta?

En definitiva este producto se parece más a una apuesta tipo par / impar, rojo / negro, call si sube / put si baja. En un ejemplo de su web con una apuesta de 1.000€ y en el tiempo de vencimiento, que oscilan entre una hora, una semana o un mes, si se acierta se puede llegar a ganar hasta 710€ (hasta un 71% de beneficio, un total de 1.710€) y si se falla se puede a llegar a perder hasta 850€ (hasta un 85% de lo invertido) y quedar como resultado 150€.

Desde mi punto de vista no es una buena inversión ya que el juego de azar (ya no incertidumbre) no supone para mí ningún tipo de inversión. Aunque si alguien quiere probar suerte, adelante; pero solo avisar que algunas veces se puede ganar o otras se puede perder. Si se es capaz de realizar un sistema capaz de hacer "saltar la banca", como los famosos Pelayo, entonces sí que lo vería como una buena inversión. Para mí, no.

¿Alguien quiere jugar?

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Qué sentido tiene la Huelga General?

Mañana será el gran día, el día de las cifras oficiales (y de las no oficiales), el día en el que los sindicatos tomarán el pulso al Gobierno de España (y que la oposición aprovechará) y resonará el grito de: ¡Basta ya a la reforma laboral!

Desde todos los ámbitos se ha criticado sobre si era pertinente la realización de esta huelga. Digo desde todos los ámbitos porque desde el bar con los amigotes hasta en los mass media se ha debatido y se debatirá hasta la saciedad. Lo triste es que las conclusiones se disolverán igual que la manifestación y todo seguirá igual.

Quizá sea porque llueve sobre mojado y de ahí surge este análisis (ya sé que se han hecho muchos análisis diferentes sobre el mismo tema pero vamos a darle la última vuelta de tuerca, recordemos que mañana es el día D).

La postura de los sindicatos.

La crítica fundamental que se les hace es que la Huelga General sale para lavar la imagen de los propios sindicatos. Se les acusa de que, durante toda la crisis, han mirado para otro lado sin decir ni mu! mientras que, en España, las empresas cerraban una a una alcanzando una tasa de paro de las más altas de la historia y de la Unión Europea (por delante de Grecia). Mientras ellos sólo recogían el dinero que les subvencionaba el Gobierno para seguir realizando "cursos de formación" (desde algunos ámbitos se ha dudado de la poca transparencia de los mismos).

La postura del Gobierno y de la oposición.

Aquí voy a ser más breve porque los políticos que tenemos no se merecen más atención que la necesaria. Se pueden creer que son importantes y todo.

El Gobierno, deja que se manifiesten porque alega que están en su derecho y ha pactado los servicios mínimos para evitar excesivos agravios a los trabajadores que no la secunden. La oposición, que no sabe por qué se manifiestan y que no ayuda nada a que un país salga adelante si todos decidimos pararnos en seco ya que las reformas son necesarias aunque equivocadas algunas de ellas.

La realidad de los trabajadores.

La realidad es que estamos en un país en el que sólo el 60,11% de la población activa tiene un trabajo, es decir, existe un 20,09% de paro. Esto significa que de una cantidad de 1.760.000 parados en 2007 hemos pasado a una cantidad de 4.645.500 actualmente. Con lo cual la huelga "general" no puede ser tal ya que sólo tienen trabajo un poco más de la mitad de la población activa. Será, como mucho, una Huelga cuasi-General. Los números no engañan.

La poca aceptación que tienen los sindicatos en el sistema laboral español es evidente, aunque está afirmación hay que matizarla.

Si bien es cierto que a los delegados sindicales (ya no hablo ya de los liberados) son bien difíciles de encontrar cuando se los necesita (bien porque nunca están es sus despachos, bien porque siempre están reunidos con alguien en el bar X) al final se les encuentra y agradecemos enormemente su papel si nos sacan de un atolladero, tampoco es menos cierto que son las principales "dianas" de nuestras críticas laborales (máxime si se es "liberado" y aquí quisiera recordar que sus madres no tienen culpa, señores/as). Pero luego tampoco se encuentran voluntarios para presentarse a delegado o enlace sindical porque nadie quiere ese "marrón" (una muestra de la poca solidaridad entre trabajadores).

Luego, como ser sindicalista es sinónimo de estar trabajando (como mínimo porque si no ingreso no pago cuota sindical) ni la gente encuentra apoyo de los sindicatos cuando están en el paro ni los sindicatos hacen nada por la gente que se queda sin empleo (claro, me olvido de los cursos de formación, ¡qué despiste!). Está clara la conclusión, el sindicato es por y para los trabajadores. No están hechos para los parados ni tampoco son oficinas de empleo.

Si a todo esto asumimos que la imagen que el trabajador tiene de los sindicatos es que estos están compuestos, en su mayor o menor medida, por un sustrato funcionarial (los únicos con empleo estable, por cierto) la brecha entre sindicalista y trabajador aumenta. Algo que los mismos sindicatos no hacen para remediar.

La realidad de la Huelga.

A pesar de todo a los trabajadores por cuenta ajena (o a aquellos que pueden serlo o a aquellos que tienen familiares que los son) les debería interesar los motivos por los que se hace la misma. Es algo que nos afecta a todos. Los motivos son:

- La jubilación se elevará a los 67 años.
- Incumplimiento unilateral, por parte del Gobierno, de los acuerdos laborales.
- Ampliación a 25 años cotizando para tener el derecho a pensión completa.
- Favorecimiento de la temporalidad laboral (entendida como aumento de la precariedad laboral).
- Se recortan las indemnizaciones por despido con sólo "acreditar" que se está en crisis (algo demasiado sujeto a la creatividad contable) .

Si estos motivos parecen pocos se les pueden sumar, aunque no lo comparta, los motivos de los universitarios que están en contra del plan Bolonia.

Conclusión.

Que los sindicatos deberían cambiar su método de acción ya que parecen anclados en la metodología y verborrea del siglo XIX. Deberían "lavar su imagen" no con huelgas generales fuera de tiempo (valoración personal, of course) sino ofreciendo "valor añadido" tanto a los trabajadores como lobby de presión por sus intereses (independientemente del "color" del partido que esté en el Gobierno) como a los ciudadanos que no lo son pero que, en algún momento, llegarán a serlo, parados y estudiantes, publicitando aun más su labor formativa.

Que tanto el Gobierno como la oposición debería velar más por los intereses de sus ciudadanos (votantes o no) evitando llevar al país a una crisis 100% evitable si, y sólo si, se cumpliese con los acuerdos firmados (sobre todo los criterios de convergencia europea sobre déficit permitido sobre el PIB a un Estado miembro establecido como máximo en el 3% y no en el 11,1% que fue en el 2009 más que nada porque la caída de los ingresos hasta un ciego la veía venir) y, sobre todo, que se marcase una política económica de carácter prudente.

Que entre la sociedad española ya está bien de buscar la culpa de todo al vecino (o al empresario dejar de demonizarlo per se) y dejar de lado la envidia (ese deporte tan seguido en España después del fútbol).

Es hora de empezar a trabajar juntos para salir de este agujero cada uno aportando nuestro granito de arena porque en esta crisis nos hemos metido solitos (cada uno con su parte de culpa) y saldremos solitos. Que cada uno que busque cómo salir de su propio agujero y si podemos echarle una mano al vecino mejor (una mano, no regalar nada que esos conceptos muchas veces se confunden y terminamos creando un país de "pedigüeños") porque nadie nos va sacar las castañas del fuego. No seamos los próximos Lehman Brothers.

¿Sobre si estoy de acuerdo con los motivos de la Huelga? Mi opinión es que no estaríamos así si se hubieran hecho las cosas bien desde el principio pero hay que tener en cuenta que como se aprueben esas medidas... difícil será cambiarlas en el futuro.

Un saludo y feliz huelga (o no).

domingo, 12 de septiembre de 2010

Si quieres tener éxito en los negocios trata bien a tus clientes.

Hola a todos de nuevo. Después de este mes de merecido descanso volvemos a la carga con renovadas fuerzas y la ilusión intacta por conseguir la libertad financiera.

Hoy, en el Blog Millionaire, me gustaría mencionar un caso muy concreto que me ha pasado con Edreams este verano y que muestra claramente el significado del título de esta entrada: Si quieres tener éxito en los negocios trata bien a tus clientes. Este es un aspecto muy olvidado en las relaciones empresa-cliente pero que me parece fundamental. Ante todo quiero remarcar que es un caso muy concreto y que me ha pasado a mí, aunque bien podría deducirse que se trata de la política de la compañía. Bien, dejémonos de cháchara y vayamos con nuestra historia.

Había reservado, con una antelación de 2 meses (a primeros de junio), una habitación doble en un hotel con spa en Madrid para el mes de agosto (elegimos Madrid en agosto porque somos de Valencia y sabíamos que no iba a haber casi nadie, ya que la mayoría de madrileñ@s que estaban de vacaciones estarían en las playas de Levante).

La elección del hotel la habíamos hecho principalmente por 2 motivos: su ubicación y el spa (fundamental para poder recuperar fuerzas después de las visitas turísticas). No era mal plan, ¿verdad? Al hacerlo por Edreams nos fijamos que suelen cobrar el importe por adelantado (por lo menos aparece como un cargo en la tarjeta inmediatamente hecha la reserva) algo que no nos gustó mucho pero, ¿qué podía pasar?

A una semana de llegar nos informan desde Edreams, por correo electrónico muy amablemente, que, por motivos de reforma en el hotel, el spa no iba a estar disponible precisamente en la semana que habíamos reservado en el hotel. ¡Oh, no! Exclamamos los dos.

Llamamos rápidamente al hotel para constatar ese percance y nos lo confirmaron: la segunda quincena de agosto iba a estar cerrado el spa (claro, como es agosto y no va casi nadie pues aprovechan para hacer reformas). Ahora, ¿qué hacemos? Llamar a Edreams.

La persona que nos atendió escuchó atenta y pacientemente nuestras quejas ya que si no íbamos a tener spa (en agosto y en Madrid) no nos interesaba el hotel ya que era uno de los motivos principales por lo cual hicimos nuestra elección y deseábamos recuperar el dinero para realizar una nueva reserva en otro.

Tras comprender nuestras razones la operadora nos explicó amablemente que, como era una causa por la cual se desvirtuaba la oferta que ellos tenían sobre ese hotel (aunque no era culpa suya y el hotel aún aceptaba visitas porque la reforma solo afectaba al spa), decidían devolvernos el dinero.

Mi sorpresa fue mayúscula. No tuvimos ni que gritar, ni amenazar con que los íbamos a denunciar, ni insultar. Nada. Accedieron sencillamente a nuestra petición. Pero, ¿qué es esto?¿una compañía de internet que devolvía el dinero? Ni que decir tiene que agradecemos mucho la atención recibida por parte del equipo de Edreams. Es de bien nacido ser agradecido y por ello os he explicado nuestra historia. Al final reservamos en otro hotel con spa (por nuestra cuenta y no utilizando a Edreams como intermediario) y la estancia por Madrid fue estupenda.

Este es un claro ejemplo de cómo se ganan clientes. Si quieres tener éxito en los negocios trata bien a tus clientes. Si de nuevo encuentro una oferta interesante para viajar voy a confiar tranquilamente en Edreams, aunque me cobren por adelantado el viaje.

No soy ingenuo, sé que esto se ha conseguido a base de mucha lucha por los derechos de los consumidores pero el hecho de recibir un trato justo es algo que como cliente presente, y posible cliente en el futuro, reconforta y tranquiliza mucho.

Un saludo.