jueves, 8 de octubre de 2015

Tras el Corazón Verde (1984)

El otro día volví a ver Tras el Corazón Verde (1984). Una gran película de aventuras de los “gloriosos” años 80 que había visto cuando era un crío y que ahora, unos años después (no diré cuantos jejeje), al revisarla encontré una filosofía detrás muy interesante (muy yankee me dirán unos). Muchas veces, los conocimientos que adquirimos no sabemos muy bien cómo aplicarlos. Queremos encontrar nuestra felicidad y no sabemos cómo. Algunas veces pensamos que es tener mucho dinero, otras simplemente no sabemos qué queremos pero sabemos qué es lo que no queremos...

Al ver la película pude observar tres distintas actitudes para la consecución de su propio objetivo. Todos los personajes relevantes (protagonistas y villanos) persiguen un objetivo. Para Jack Colton (Michael Douglas) es la libertad, para Joan Wilder (Kathleen Turner) es la aventura y para los villanos es la codicia, en sí, pues no tienen un objetivo definido.

Son tres puntos de vista, y sus formas de afrontarlos, los que me llamaron la atención convirtiéndolos en Héroes o Villanos.

Jack Colton

Me gusta este personaje porque es el que tiene el objetivo más definido. Su objetivo ya hemos dicho que era la libertad, esa es su felicidad, pero lo tiene muy bien definido y cuantificado. Está concretado en ese gran velero para recorrer el mar. Sabe lo que quiere y cuánto es lo que necesita. Todo buen objetivo debe concretarse, tener una referencia definida, y el personaje lo hace a la perfección con la imagen que siempre lleva consigo para visualizarlo y tenerlo siempre presente. Teniendo un objetivo definido y cuantificado se pueden crear diferentes planes de actuación para alcanzarlo. Si uno no funciona o “se va volando” (como ocurre con su negocio de tráfico con especies exóticas e ilegal) cambia a otro. Es flexible en su plan, inflexible en su objetivo. Quizá el tenga contratiempos pero solo lo retrasarán. Pero es cuestión de tiempo conseguirlo.

Joan Wilder

La protagonista femenina tiene un objetivo pero no lo tiene definido. Es la opción más común, sobre todo al principio, que tenemos pues no sabemos definir con exactitud qué es lo que queremos pero sí que sabemos lo que no queremos. Es una etapa, digamos, inicial. Comparándola con el personaje de Jack que ya sabe lo que quiere y ya lleva un tiempo embarcado en esa aventura.

Jack está preparado recorriendo el camino hacia su objetivo y ella, Joan Wilder, a pesar de visualizar el estado ideal de su objetivo lleva demasiados miedos con ella y se refleja en que lleva “demasiado equipaje”. Tiene mucho miedo a perder lo que tiene hasta que no se deshace de su equipaje (con un poco de ayuda de Jack) y pone manos a la obra por ella misma (es capaz de cortar maleza con un machete y a tomar sus propios riesgos) no inicia su propio viaje. Se puede ayudar o guiar pero al final cada uno debe recorrer su propio camino y realizar sus propias acciones. Hay que salir del área de confort. Lo bueno que tiene es que tiene confianza. Ella sabe que, tarde o temprano, llegará a su objetivo al cual, según va recorriendo el camino, va definiendo. Tiene fe en sus posibilidades incluso en los momentos más difíciles.

Los villanos

Esta parte es la que más me gusta porque son de dos tipos, formado por dos grupos diferentes. Ambos su objetivo es la codicia, es decir, han convertido en lo que sería un medio (el dinero, el Corazón Verde) en el fin de sus vidas. Es muy difícil ser feliz cuando no sabes cuando parar.

El primer grupo es el formado por Ralph y su primo Ira. Han conseguido todo el dinero que podrían gastar en varias vidas pero quieren más. Han perdido de vista el objetivo y se han quedado enganchados. Sólo les ronda una idea: conseguir más y más. Está claro que si uno no eres feliz ahora con lo que tienes tampoco lo serás con 50 millones. Tus objetivos te completan esa felicidad, te crean el reto de hacer algo en la vida, pero el camino hay que disfrutarlo.

El otro villano. más oscuro y perverso, es el del Coronel Zolo. Ya no es el hecho de que tenga todo el dinero del mundo sino que también tiene todo el poder y aún así ansía mucho más (no sabemos muy bien el qué y creo que ni él lo sabrá nunca) hasta perder su propia vida en ello. Termina siendo una caricatura del ser humano, que es malo hasta la médula, que solo puede parar destruyéndose así mismo.

Qué es lo que convierte a alguien en héroe o villano.

No entendedme mal. Todos tienen objetivos lícitos, pues cada uno tiene que buscar su propia felicidad, pero para ser justos se observa que que todos, prácticamente todos, terminan violando de una forma u otra la ley, ¿es eso una medida que te convierte en héroe o en villano? Sinceramente no. Creo que eso es simplemente una libertad creativa de la autora, Diane Thomas, pero eso no es lo que les define como héroes o villanos. La definición real, la que se palpa en cada minuto de metraje de película, es el trato con las demás personas para alcanzar sus objetivos.

Los héroes colaboran entre sí y no dañan a nadie, ayudándose incluso si eso supone perder tu objetivo pues antes están las personas que los bienes materiales. Antes de nada están las personas. Aquellos que anteponen la riqueza o sus bienes a las personas utilizan a éstas como meras herramientas, abandonándolas o sacrificándolas. Eso es lo que te convierte en un villano. Si estás dispuesto a dañar a alguien para alcanzar tu objetivo eres un auténtico villano.

Incluso el personaje de Jack estuvo tentado de convertirse en villano mostrando que ser héroe lo implica ser en todo momento y solo hay un paso de distancia entre ser héroe o villano.

El dinero.

Es solo un medio para un fin. Nada más. Viene y se va. Aquel que no sea feliz en la búsqueda de su propia felicidad con 1 centavo difícilmente lo será con todo el oro del mundo. El Corazón Verde, la piedra, es solo eso: Una piedra. Conseguir la piedra, dinero, para alcanzar nuestros sueños es difícil pero si poseemos un plan de actuación, plano, y lo vamos recorriendo, paso a paso, al final lo conseguiremos. Es muy importante la perserverancia. Hay veces que podemos creer que no lo conseguiremos y lo tenemos delante de nuestros ojos, pero sigue oculto. Si falla algo puede ser que solo falle nuestra perspectiva.

No te ciegues con conseguir “mucho dinero” porque nunca será suficiente y llegará un momento que puede que termines sacrificando a los que más quieres. Sinceramente, para eso ya nos quedamos como estamos.

Os animo a revisar esa película de aventuras a ver si véis como yo la he visto u otros detalles que he saltado o, sino es así, al menos, paséis un buen rato con una agradable aventura.