domingo, 29 de enero de 2012

Como ser Comunista en un país Capitalista


Con el tema de la crisis que estamos viviendo tengo no pocos amigos que desearían acabar con el sistema actual, convertirse en un ideal que, empíricamente, es nefasto en consecuencias en las libertades y en la economía; ellos querrían convertirse en Comunistas.

La legislación española permite la economía planificada por el Gobierno de la Nación, es decir, un intervencionismo puro al estilo comunista-leninista, pero no quiero llegar a esos extremos perniciosos.

Conociéndolos como los conozco (a mis amigos, claro) escribo este post para ellos, cómo a través de unos sencillos consejos poder controlar su propio destino económico y poder convertirse en un auténtico Comunista en un país Capitalista.

Para convertirse en un auténtico comunista, anticapitalista y antisistema sólo tenemos que hacer:

No contraer ninguna deuda (crédito) con nadie y paga todo al contado para joder a los bancos en su beneficio por intereses,

2º ahorra todo lo que puedas de tus ingresos evitando gastar en lo supérfluo (consumismo capitalista) y compra lo necesario en comercios del barrio jodiendo así a los grandes comercios y superficies,

3º compra acciones de una empresa nacional que sea muy solvente (si pueden ser acciones de la que tú trabajes mucho mejor) y conviértete en un auténtico comunista, ya que pasas a ser dueño de los medios de producción de la misma, al tiempo que puedes cobrar unos dividendos como participación en los beneficios,

4º evita regalar capital (que en realidad es tiempo propio empeñado) a cualquiera que te venga con una idea loca y pida dinero así por las buenas,

5º dona dinero a una ONG con las cuentas transparentes y realice una labor social que realmente te llene (p.e. Cruz Roja Española) que además te ahorrará dinero en los impuestos del IRPF.


Con el tema de la crisis (que si salimos, que si no hay salida) existe una proliferación de "chiringuitos" alternativos que según los veo me hacen partirme de risa, aunque en el fondo lo que me produce es preocupación ya que son al estilo de la web Desobediencia Económica.

Preocupación por ser cobijo de posibles estafas, fraudes o timos (que no digo que lo sean ¡ojo!, solo hago de abogado del diablo, esto es, me pongo en el peor de los casos) donde se insta a los particulares a:

- dejar de pagar las deudas contraidas (allá tú con las consecuencias legales que aporta esta actitud de posibles embargos judiciales, etc.)

- hacer insumisión fiscal (ya te apañarás con la Seguridad Social al cobrar en negro y con lo que te quede de tu pensión)

- convertirse en insolvente a largo plazo (eso lo único que es útil es para no responder por responsabilidades civiles contra terceros por actuaciones dolosas o negligentes, no tiene ninguna otra utilidad a parte de ser algo muy egoísta),

- colaborar (=donar, regalar) dinero con las oficinas de desobediencia económica de futura creación, es decir, creación de entidades de dudosa solvencia similares a bancos (similares también con lo de dudosa solvencia jejeje) para, o bien creación de moneda propia (llamadas sociales), o bien para distribuir el capital depositado en acciones (=negocios) sociales (=de dudosa rentabilidad) con lo cual se puede caer en los mismos problemas que ocurre con la divisa de curso legal y con las entidades de crédito (o peor).

Por todo ello, a todos los que busquen cierta independencia del sistema actual me gustaría recordarles que en un sistema Capitalista, ya para acabar:

a) nadie te obliga a consumir sin freno (no es más ecológico el que más recicla sino el que menos residuos genera o menos consume)

b) nadie te obliga a endeudarte para toda la vida (si no te lo puedes permitir sencillamente ahorra hasta poder comprarlo o vive de alquiler).

Espero haber sorprendido en mis planteamientos y animo a todos aquellos que quieran ser antisistema y anticapitalistas que no hace falta ser violento y generar el Caos para que cada uno de nosotros, poco a poco, cambiar el sistema y mantener el pleno disfrute de tus libertades y derechos.

Un saludo.

domingo, 22 de enero de 2012

Consecuencias Psicológicas de la Crisis Económica

Reconozco que no he sabido verlo antes. He estado demasiado ocupado con cifras, gráficos y análisis variados. Todas esas molestas "ramas" no me han dejado ver el bosque. Esta crisis nos está pasando factura a todos. Somos humanos y se nos ha olvidado gritarlo al viento. Se nos ha olvidado gritar.

Esta crisis está dejando tras de sí unas gravísimas consecuencias humanas con daños aún no contabilizados (como si esos daños, los daños psicológicos, pudiesen ser contabilizados de alguna manera).

Hubo gente que, gracias quizá a su preparación en esos temas, lo supo prever con mucha antelación, en concreto a mediados del 2011.

Las consecuencias primeras que surgen como reacción ante el advenimiento de la crisis es tensión y miedo. Esas primeras consecuencias, mantenidas debidamente en el tiempo (y cada día cuenta), producen, a su vez, estrés por la sensación de vacío y pérdida de control de los acontecimientos.

El paso del tiempo en una negatividad continuada va a producir frustración personal, ansiedad y agresividad sobre todo dirigida hacia nuestros seres más queridos y, a todas luces, los que tienen menos culpa de ello.

Las perspectivas negativas a cada uno le pueden afectar de formas muy diferentes pero el fin es el mismo: evasión de la realidad que no podemos asumir. Quizá a algunos le produzca depresión, a otros les puede "despertar" afecciones tan graves y serias como síndromes alucinatorios e, incluso, acabando dependiendo de ciertas sustancias evasivas de la realidad (alcohol, drogas o fármacos).

Una buena forma de estar preparado para estas situaciones de estrés (que repercutirán en el trabajo, en la familia, en la sociedad en general) es tener nuestro cuerpo y nuestra mente "entrenados" para estas situaciones.

Son ejercicios sencillos cuyo beneficio no reside en una práctica residual sino en la práctica continuada (de un par de meses mínimo) y que sea capaz de sacar a la mente del "efecto túnel" (enfocada solo en lo negativo del corto plazo) en el que la crisis nos ha sumido.

Se pueden practicar con unos buenos libros y audios pero no hay nada como un guía que dirija la práctica de la relajación.

Mi deseo es que todos aquellos que han perdido momentáneamente el enfoque logren recuperarlo con el apoyo de sus familiares y amigos. Que al fin puedan gritar, pero de felicidad.

Un saludo.

Ánimo, va por tí boludo.

lunes, 16 de enero de 2012

Levantando la economía

Viviendo el presente más reciente muchos son los que no esperan ver un futuro con el crecimiento económico como el conseguido en el pasado y que, a la postre, es el origen del momento actual.

Pero conociendo un poco la historia, entendiéndola como un análisis empírico de la estupidez humana, y unos conocimientos básicos de economía, sin entrar en polémicas teórico-políticas, no sería de extrañar que, a la postre, repitamos los mismos errores.

En la historia del hombre se han repetido numerosas crisis económicas de las cuales solo una pequeña parte han tenido su causa principal en la naturaleza (sequías, hambrunas, pestes, erupciones volcánicas, etc) siendo la causa de las demás la acción directa del hombre y sus malas decisiones.

Crisis siempre ha habido, con patrón oro y sin patrón oro (para los románticos que desean que vuelva), pero sí que en todas se puede observar un denominador común que es una expansión crediticia sin mesura que muy divertidamente muestra Fernando Trías de Bes en su libro El hombre que cambió su casa por un Tulipán. Pero asociar crisis con expansión crediticia sería confundir, como bien señala el Prof. Jesús Huerta de Soto, fiebre con sarampión (este símil se lo he cogido prestado, lo reconozco).Leer más información...

Proponer, desde mi humilde opinión, las teorías del profesor Huerta de Soto para el cambio macroeconómico lo considero un trabajo inútil primero porque las mismas están perfectamente explicadas en sus libros y en sus clases (que aún no he podido disfrutar y recomiendo), segundo porque no tengo ningún tipo de autoridad moral para cambiar el sistema y tercero porque no es mi intención.

Mi humilde intención pasa por cambiar poco a poco las conciencias para que en vez de trabajar en contra del sistema aprendamos a que el sistema trabaje para nosotros de tal manera que, poco a poco, vayamos entrando en el Millionaire Club, independientes del sistema.

Retomando el post, creo que el boom volverá, la prosperidad anterior volverá y, como no, las consecuencias desastrosas (paro, subida de impuestos, despilfarro, recesión) volverán.

Esto es así porque la demoledora causa de todas las crisis se ha puesto en marcha de nuevo: "la máquina de hacer billetes". Se ha intentado encenderla solo un poco (desde luego en Europa no todos somos tan lerdos) porque se sabe que es la causa de todos los males pero desde que el BCE empezara a comprar deuda pública para evitar las subidas de tipos de la deuda soberana (supongamos que mientras los Estados se ponen la día) esa máquina ha empezado a funcionar.

Pero aun suponiendo que la compra de deuda es una manera encubierta de crear moneda de la nada, asumiendo que eso es así más allá de consideraciones morales y políticas ¿por qué no vemos todavía sus consecuencias?

En el Blog de Dalamar en uno de los comentarios se retomaba esta misma pregunta ¿dónde está la inflación?¿dónde el crecimiento? No hay crecimiento, no hay inflación, no hay prosperidad porque no circula el dinero.

Yo espero que no circule y se ahorre todo el dinero que se está imprimiendo, no porque no desee salir de la crisis y quiera que haya una crisis tras otra, sino precisamente porque no quiero eso. Creo que estamos de enhorabuena al caer, al menos de momento, todo ese dinero en manos de un país que, tradicionalmente, tiene una cultura del ahorro y de la no ostentación (ya veremos como termina con tanto inmigrante procedente de España y alrededores porque si se vuelve al pelotazo, vuelta el ciclo a empezar).

Creo que las personas de España, en particular, estamos aprendiendo a ahorrar y esos es bueno por las razones que voy a exponer.

En primer lugar, porque seremos más prudentes con nuestras inversiones (no es lo mismo invertir dinero de otro aunque sea prestado que el que nos ha costado un gran esfuerzo ahorrar).

En segundo lugar, el consumo responsable ahondará en una bajada suave de precios y, aun teniendo unos sueldos congelados (recordemos que algunos en la empresa privada llevan 10 años de congelación salarial), producirá un aumento de sensación de riqueza. Si los precios no suben, no tienen por qué subir los sueldos.

En tercer lugar, la felicidad de la sociedad se incrementará (es decir, de las personas) por dos motivos, a saber, no mantener la sensación estresante de "estar a un sueldo de la bancarrota" pudiendo dedicar parte de los ahorros a inversión, a estudios para mejorar nuestra situación laboral y personal o para gastarlo en alguna necesidad, capricho o devolverlo a la sociedad como parte de nuestra deuda con ella; además como se reducirá el peligro de una nueva crisis sistémica habrá trabajo de sobra para poder elegir aquel que más nos realice (sí, a algunos, el trabajo también es realización).

Eso todo sin revoluciones sociales, ni traumas, ni cambios radicales de sistema, solo con cambiar un poco cada uno de nosotros aumentando nuestro nivel de ahorro, seremos capaces de cambiar el sistema.

Espero que estas ideas que, como bien dice un gran amigo mío, se expandan por la red como un virus y contagie a todo el mundo.

Un saludo.

martes, 3 de enero de 2012

2011 un año para recordar

Verdaderamente hablar del futuro que es totalmente incierto (será el del fin del mundo o el del fin de la crisis o ninguno de los dos) no tiene sentido si no se ha podido aprender algo del pasado y, en este caso, del pasado más reciente.

Este año que hemos cerrado hace apenas unos días (para los que usemos el calendario gregoriano, claro) ha pasado de todo desde tener un gobierno zombie (alargando unas elecciones de forma innecesaria) a rozar los mínimos históricos en el Ibex (cercano a los 7.000 puntos) sin olvidar los 5 millones de parados (lo del déficit lo pasaremos a este año).

Pero también ha habido alegrías en el mundo de la inversión.

En la bolsa hemos tenido hasta 9 valores que su rentabilidad precio por acción ha llegado a los 2 dígitos llevándose la palma Acciona, Grifols y Ferrovial con rentabilidades superiores al 25%.

Hablando de rentabilidades no podemos pasar la oportunidad de llamar la atención sobre la rentabilidad por dividendo (que al caer el precio de la acción ha ido subiendo como la espuma) donde tenemos a 15 valores que superan el 5% y de ellos cabe destacar a Telefónica, Santander y Abertis con rentabilidades superiores al 10%.

La mayoría de los valores han saneado sus cuentas al máximo y son multinacionales (con el peso de la diversificación de divisa incluida en sus cuentas). La única pega a sacar es algo que vemos en el día a día: el consumo.

El consumo, y esto ya es especular con el futuro, va a lastrar los beneficios de todas las compañías
(que se conocerán hacia marzo) lo que puede reflejarse en una tendencia lateral y perjudicar algunos dividendos (como es el caso de Telefónica que lo ha recortado en el pasado más reciente y creo que algunos valores irán por el mismo camino).

En las viviendas aún falta camino por recorrer pero el nuevo gobierno ha sido bastante inteligente al reponer una rebaja de impuestos para incentivar de nuevo la compra de vivienda y a subir el IRPF (y no el IVA que hubiera sido desastroso, más si cabe, para el consumo) ya que solo los que trabajen y hagan declaración serán los que deban contribuir (y de manera progresiva salvo estés en un paraíso fiscal).

Los principales tenedores de viviendas (=los bancos) están haciendo lo posible para no bajar los precios a lo bestia y si comienzan las fusiones (creo que este año será el año de las fusiones bancarias) pueden permitirse el lujo de seguir sin bajar los precios así que, para los "cazagangas", es mejor que se centren en los particulares y en España cada vez habrá menos gangas. Además en las conversiones de cajas a bancos y en diversas fusiones la creación, a título privado, de los llamados "bancos malos" que si bien el Gobierno no los van a crear (porque no hay dinero para crearlo) sí que se han creado para sanear balances y contener los precios de las viviendas.

Como siempre os mando un saludo y os deseo un feliz y frutífero año 2012.