lunes, 16 de abril de 2012

¿Austeridad vs Crecimiento?

Con las elecciones francesas encima no se nos escapa que algo puede estar a punto de cambiar en el panorama político-económico de la Unión.

Todos sabemos que la deriva de la política económica de la Unión Europea se gesta en las decisiones tomadas por Sarkozy y por Merkel y lo que ambos acuerden es lo que al final se hará. Siempre en aras del bien común... y de sus respectivos países, claro.

Se puede alegar que en campaña se dicen muchas cosas pero luego hay que gobernar y, eso amigo mío, es algo muy distinto (según para quien). Pero lo que sí que es cierto es que la crisis dura ya demasiado tiempo.

La crisis está durando mucho tiempo, o la paciencia es poca, y muchos nos estamos preguntando, ¿para cuándo el crecimiento económico?¿será cierto lo que decía Rubalcaba de "a ver si nos estamos pasando con la austeridad"?

Para mí, que sigo la actualidad económica y aún guardo algo en la memoria de acontecimientos pasados ("no estaba allí, pero me acuerdo" dice José Mota), no pasan desapercibidas algunas similitudes de la crisis actual y la de la que provocó el corralito en Argentina.

Sí, sé que no se va a instalar el corralito en España pero con las últimas medidas anti-fraude poco faltará (aunque no digo no hicieran falta). Además, ambas crisis algo se parecen: elevado déficit fiscal, moneda anclada sin posibilidad de depreciación, bancos con un elevado endeudamiento, un país cercano a la suspensión de pagos, ¿de qué país estoy hablando? De los dos, de Argentina en 1999 y de España en 2012.

No voy a ser yo quien haga valer de nuevo la frase del ex-ministro Rubalcaba "a ver si..." porque la austeridad es (y era hace tiempo) necesaria para salir de la crisis. Ésta, la salida de la crisis, según mi parecer debe fundamentarse en dos pilares: austeridad y crecimiento. La austeridad tan necesaria, y tan proclamada por Rajoy, por fin se está instaurando. Habría que ver qué habría hecho Mariano si la crisis le hubiese caído a él, que yo opino que lo mismo que Zapatero, es decir, nada o poco y tarde, pero cada uno tiene que jugar lo mejor que sepa las cartas que la Fortuna ha puesto en su mano, y esa es otra historia.

La austeridad impuesta o pretendida por el actual Gobierno es necesaria para asentar unas bases para fundamentar el crecimiento. Es lo que hay que hacer y, en un futuro, mantener. Porque si el Gobierno es eficiente desde un principio no incurre en gastos innecesarios (como los 15 aeropuertos que están a punto de cerrar en toda España) y de eso, de gastos innecesarios, saben tanto el PP como el PSOE. Ahora, por culpa de esos gastos innecesarios debemos recortar en servicios necesarios: Educación y en Sanidad, dos pilares de una sociedad democrática, y no se engañen, los recortes sí que afectarán a la calidad del servicio, por no hablar de la Seguridad Ciudadana, Defensa, Ayudas Sociales, etc. Espero que las subvenciones a partidos políticos, sindicatos, Iglesia Católica (religiones en general) y asociaciones de fin variado se recorten en mayor medida. Estaremos vigilantes.

El segundo pilar para salir de la crisis es el crecimiento. El crecimiento... ese gran desconocido. Teorías hay varias: algunos abogan por el aumento del gasto (quizá embargados por el sueño de seguir las teorías de un tal Keynes y que no sacó a EEUU de la Gran Depresión sino la 2ª Guerra Mundial) y otros por un aumento inflacionista (que a la postre fue un detonante para entrar en la 2ª Guerra Mundial). Si me permiten mi receta particular para salir de la crisis es un aumento de la masa monetaria, una expansión crediticia (sí, sí, como la que nos llevó al "Boom" inmobiliario y posterior crisis). No tiene que haber problema si se hace con tiento (los sistemas de recompra de deuda pública ha sido un ejemplo y de cómo hacerlo), pero es necesario haber mantenido anteriormente la austeridad como filosofía económica. Si el exceso crediticio, hasta donde le haga falta pero poco a poco, y combinado con la austeridad es lo que, en mi humilde opinión, nos hace falta para salir de la crisis. Evidentemente, en el momento de las primeras señales de auge habría que dejar de imprimir dinero y empezar a circularlo. ¿Es acaso malo el aumento de gasto? En principio un endeudamiento brutal sacó a EEUU de la Gran Depresión (al entrar en la guerra y a pesar del apunte dado más arriba) pero también ayudó el descenso demográfico y en la actualidad ningún Gobierno puede crearlo, ni que decir de mantenerlo el tiempo suficiente, ni siquiera el de la Unión. La segunda opción, la inflación, se obtendría de forma natural y "controlada" por el BCE y parece más deseable que iniciar una 3ª Guerra Mundial.

Por eso espero que en las elecciones francesas, por el bien de la Unión, gane un desgastado Sarkozy. Con el fervor político a las puertas parece que se oponen las dos caras del crecimiento: Empezar a expandir la masa monetaria o incrementar el gasto. A ver qué sucede.

Un saludo.

domingo, 1 de abril de 2012

Marinaleda: utopía o espejismo

¿Es posible la utopía? Evidentemente cuando hablo de utopía me refiero a la posibilidad de que pudiese ser posible un mundo mejor que sólo algunos creen con firmeza de que puede existir y los demás, no. Me refiero a la existencia de una localidad comunista y que sea económicamente rentable.

No conozco el pueblo personalmente, ni sabía que existía, pero son tantos los artículos a favor y en contra que me ha llamado el interés y, por lo menos, me gustaría conocerlo.

Es curioso cómo una pequeña y entrañable localidad de España puede llamar tanto la atención a los medios de comunicación. Como soy un gran creyente del escepticismo pienso que si algo sale mucho en la prensa creo que es por dos motivos, fundamentalmente: o es agorero o es propaganda.

En este caso me inclino más por la propaganda. Propaganda porque me parece que se está buscando un lugar, por pequeño que sea, que transmita un mensaje claro: el socialismo es posible; ni que decir tiene que ha salido justo antes de las elecciones andaluzas. Sólo digo que es, cuanto menos, curioso.

A pesar de los artículos partidistas a favor y en contra e informándome he llegado a una curiosa situación: creo que ambos tienen razón. Ambos. Porque ninguna localidad ha mantenido un gobierno socialista desde las primeras elecciones (en 1979 que ya ha llovido), se mantiene imbatido y, además, es económicamente rentable. Todo eso es cierto y además mantienen varias empresas mediante el sistema de cooperativa. Lo loable, a estas alturas, es poder lograr cierto acuerdo entre españoles en el lugar de trabajo.

Ahora bien, también me creo las críticas en contra ya que ha sido creado a base de "ocupación" (algunos llaman robo, pero es una palabra un tanto osada porque al final fue legalmente expropiada). Es decir, no han invertido capital (ahorrado o a base de endeudamiento) para la compra de las tierras sino que han ocupado sucesivamente las tierras deseadas (desde el año 80 hasta el 91) hasta que los propietarios claudican por el acoso continuo y ceden a la expropiación de las tierras. El resto como servicios de piscina municipal a 3 euros (también lo tengo en mi localidad y el alcalde es del PP) o lo de las casas a 15 euros/mes si los terrenos son expropiados, el material regalado y los trabajadores pagados por las subvenciones también tiene su miga.

Conclusión, ¿se puede tener localidades comunistas? Sí, si dan tres circunstancias. La primera es que tengan unos buenos gestores que gestionen el dinero público como si fuese dinero suyo. La segunda es que gestionen el dinero público para resolver las inquietudes de los vecinos. En tercer lugar, y por último, se expropien los terrenos que te hacen falta y se pague los sueldos a base de subvenciones (es decir, de los impuestos de otros españoles y no sólo de los vecinos pero para eso están las subvenciones ya que otros se han dedicado a rehacer calles con las mismas). Ser un buen gestor no está reñido con ninguna ideología y para todo lo demás... expropiación y subvención.

Así que para mí es más un espejismo que una utopía pero no quita su encanto para algún día poder visitarlo y disfrutar de la hospitalidad de los vecinos de la localidad.

Un saludo.