martes, 8 de diciembre de 2015

Estrategia Comprar y Mantener, ¿funciona?

En el anterior post se demostró cómo una estrategia de Selección de Acciones no es tan determinante a la hora de invertir sino que lo realmente determinante (si la selección ha sido mediocre o desastrosa) es la gestión posterior pues hasta cualquier mono era capaz de hacer una cartera mejor que la de la mayoría de inversores profesionales. Realmente no es que no sea determinante (sí, lo es) pero es posible su corrección y reajuste durante el período de inversión.

Recalco que son conclusiones a las que fui llegando poco a poco con mi experiencia y ya aviso que no hay profesor más lento ni más caro (a veces) que ella.

Claro, una vez demostrado ésto en una cartera a largo plazo, por supuesto, grandes inversores como Warren Buffett han defendido la gestión pasiva o Comprar y Mantener (Buy and Hold, en inglés), pero ¿hasta qué punto es eficiente?

Por un lado, hay que tener en cuenta que la economía (y la bolsa es un reflejo de ello) suele tener una tendencia a los ciclos expansivos y recesivos. Por otro lado, también hay que tener en cuenta que no todas las empresas viven eternamente y, aprovechando los ciclos recesivos, simplemente pueden desaparecer. Cuando el Oso zarandea el árbol no todas las empresas permanecen en él. Esto es muy fácil testear con los históricos pero no lo es en la vida real.

Si solo comprásemos y mantuviésemos nuestro resultado no tendría mucho que envidiar al índice o benchmark (de ahí que algunos den más importancia a la selección que a la gestión). Por lo tanto, una estrategia de Comprar y Mantener pura tras una Selección aleatoria (el futuro es incierto para todos y cualquier criterio de selección puede resultar tan azaroso como cualquier otro) no tiene porqué reflejar una buena trayectoria, tal y como demostró Peter Garnry en el post publicado por Funds people. Todo dependerá de la suerte de nuestro mono interior porque, admitámoslo, hasta un mono como nosotros puede tener buena suerte.

Lo que debemos aplicar en este caso, tal y como dije en el anterior post, es una suerte de Selección Natural a los Valores en cartera, para seguir un poco con el símil del mono. Es decir, haremos Buy and Hold con las acciones en las que hayamos acertado y nos den beneficios y deberemos vender aquellas con las que no. La idea es cortar las pérdidas y que el valor promedio de la cartera (nuestra inversión) que no se vea lastrada por aquellas que se hunden. Lógico, ¿no?

Como podéis ver es un método que así expuesto resulta sencillo de seguir. En realidad dejo, voluntariamente, muchas preguntas en el aire para crear un verdadero método de inversión, ¿qué haríamos con las desinversiones? ¿volveríamos a invertir? ¿cuánto es una pérdida asumible que nos obligue a vender?¿qué criterio nos servirá para comprar?¿cuánto tiempo dura la cartera sin recoger beneficios? ¿me fijo solo en criterios macro, micro o en ambos? ¿funciona igual con una acción o cuánto es lo recomendable para la diversificación? ¿Stop loss sí o no?

Son preguntas que dejo sin respuesta no porque yo no las tenga (yo tengo las mías) sino para que cada uno se plantee sus propias respuestas. Crear un sistema de trading o de inversión es algo muy personal y debería desarrollarlo cada uno para sí mismo pues cada uno conoce (o debería conocer) su temperamento, el límite de sus conocimientos y los objetivos propios que desea alcanzar. Y, por último, el tiempo nos dirá qué tal lo vamos haciendo. Así de sencillo.

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