Cuando nos acercamos al mundo de la bolsa (acciones, valores, fondos de inversión, cdf's) lo hacemos con una clara intención: obtener un beneficio económico y, si fuese posible, vivir de la misma.
Quizá haya alguien que incluso piense que invirtiendo en los mercados de valores pueda alcanzar la libertad financiera, por lo menos eso es lo que nos "venden" cientos de cursos y de libros que están en el mercado.
Así mismo, me gustaría comparar dos mercados: el de la venta de libros y el del mercado de valores. Ambos son mercados bien distintos, aparentemente. Después de leer esta entrada espero que entendáis por qué es más fácil alcanzar la libertad financiera a través de la venta de libros (por ejemplo, de Cómo invertir en el Mercado de Valores) que a través del propio Mercado de Valores.
El Mercado de Libros.
Ambas situaciones se llaman igual: Mercado. Lo primero que vamos a analizar es el mercado de la venta de libros. Al mercado de la venta de libros se puede acceder de varias formas distintas: siendo creador de contenidos, siendo editor de libros o siendo intermediario en la venta de libros. Aquí ya podemos vislumbrar parte de los conceptos del mercado de valores y, por lo tanto, introduciré los conceptos del mismo en clara analogía entre ambos mercados.
En primer lugar, el creador de contenidos. Éste es como la empresa que se dedica a vender uno o varios productos y el fruto de su empresa será la venta de productos. El creador de contenidos o autor ganará más o menos dependiendo de cómo se venda su o sus productos (libro o libros). Vamos, si lo que dice es o no interesante para los posibles compradores.
En segundo lugar tenemos las editoriales. Son la plataforma de venta de los autores. Es la "salida a bolsa" de los autores donde, a cambio de una comisión una empresa compra el contenido y lo coloca al público. En bolsa sería el mercado primario. Es un mercado en el cual solo los intermediarios autorizados están al mando y pueden acceder.
En tercer lugar tenemos los libreros. Son el mercado secundario de los libros donde se compran y venden libros de las editoriales (o de particulares, según sea de primera o de segunda mano) y en el que obtendrán beneficios con la compra y venta de libros de determinados autores. Según sea la importancia del autor más venderán pero no crean el contenido.
El Mercado de Valores.
Cuando nos acercamos al mercado de valores como inversores o accionistas debemos saber en qué estado del mercado estamos. Vamos a ir paso a paso y pronto identificaremos cuál es nuestra función o estado en el Mercado de Valores.
No creamos contenido, porque no creamos acciones (no así como los warrants o cfd's que algunas instituciones sí que crean mercado pero no está al alcance de los particulares, por ello se denominan Maker's Market o creadores de mercado). Por lo tanto, en el mercado de valores no somos "autores".
No sacamos al mercado el contenido de los autores sino que las acciones ya estaban ahí para comerciar. Es decir, tampoco somo "editores" en el mercado de valores ya que ese privilegio lo ostentan solo los Intermediarios autorizados (normalmente instituciones financieras autorizadas, esto es, grandes bancos), por lo tanto, tampoco somos colocadores de mercado.
Por último, podemos decir que somos una especie de "libreros" y "consumidores" de acciones que elegiremos de los autores-empresas (con su contenido o productos) que quieran colocar los editores-colocadores de mercado y ahí especular con que tal o cual autor se venda mejor que otros y los que no se vendan... pues te toca bajarlos de precio o guardarlos en el almacén.
¿Cómo se obtienen beneficios según qué posición de mercado?
Cuando nos acercamos al mercado de valores debemos saber en qué estado de los tres mercados estamos y cómo actuar según nuestro estado o función.
¿Cómo un autor-empresa debe actuar para obtener beneficios? Pues ofreciendo muy buenos productos, servicios, artículos o contenido. Si su contenido es bueno, tiene calidad o tiene suficiente fama venderá y obtendrá beneficios (por eso Belén Esteban es capaz de hacer un libro y sacar beneficios).
¿Cómo un editor-colocador de acciones debe actuar para obtener beneficios? Pues sacando al mercado empresas transparentes, que cumplan un estándar de calidad o autores con un contenido bueno o acorde con las tendencias actuales (así será más fácil de colocar esas acciones-libros al público, dándoles lo que ellos quieren). Así sacarán beneficios, colocando y siendo intermediarios mediante comisiones.
¿Cómo un librero-comprador de acciones debe actuar para obtener beneficios? Pues comprando a los editores-colocadores de acciones los libros-acciones que más se vendan o aquellos que nadie quiere pero que se pueden revalorizar con el tiempo (no se puede ver el futuro, pero se puede especular con él). Por lo tanto, su beneficio puede conseguirlo dedicándose a vender un solo autor de éxito o, tal y como pasa en la realidad, teniendo una oferta suficientemente amplia de autores y esperar que el público se decante por uno o por otro autor. Si un autor se vende bien, y por ello sube de precio, se debe acumular más de ese autor para venderlo para obtener más beneficios y, si se vende poco, no será necesario tener más que unos pocos acciones-libros de ese autor-empresa. Por si acaso algún día repunta porque se pone de moda.
La clave es el Cashflow.
En cualquiera de las posiciones o estados de mercado que nos encontremos debemos saber cómo se obtiene el beneficio y hacerlo de forma recurrente, es decir, obtener un flujo de caja constante para poder vivir del negocio. El flujo de caja nos dará para cubrir los gastos propios del negocio y de nuestro estilo de vida. El problema estriba en cómo conseguir ese cashflow o flujo de caja como inversores.
Sabiendo que en los dos primeros estados no es el estado natural del inversor cuando se acerca al mercado de valores sino solo el tercer estado, esto es, los libreros-consumidores debemos saber cómo obtener ese cashflow en ese último estado y obviar los dos primeros.
Para obtener ese flujo de caja es necesario tener un buen stock de acciones y para darle salida a un precio mayor del de compra que dé para cubrir esos gastos. Es decir, como en cualquier empresa necesitamos tener un capital ahorrado o prestado con el que empezar a funcionar para comprar el stock de salida. Esa compra deberá hacerse a un precio relativamente bajo, por lo menos menor al de venta, con la esperanza de que se venda bien en el mercado. Porque no sabremos si esas acciones serán los "libros" que tengan éxito y suban de valor.
Para "vivir" de la bolsa se necesita ir vendiendo y comprando stock con cierta recurrencia. Necesitamos acertar en los autores-acciones que tenemos. Necesitamos un ingreso mensual superior al de los gastos. No podemos comprar un montón de acciones y mantenerlas 5 o 10 años, ¿de qué comemos o pagamos facturas mientras? La única forma de evitar eso es con un capital suficientemente alto como para una venta con un beneficio de 5% (por ejemplo) cubramos todos esos gastos mensuales. Por eso se dice que de las grandes crisis salen las grandes fortunas porque aquellos que han acumulado una gran cantidad de capital en momentos de crisis cuando finalizan éstas pueden lanzarse a la compra de un gran "stock" de acciones. Es por ello que en inglés las acciones se llaman STOCK y en español adoptamos el anglicismo STOCK (para los bienes de carácter económico a la espera de ser vendido o utilizado). Algunas palabras tienen su porqué.
Por ello es más fácil vivir de vender libros (fácil relativamente) pues ofrece una visión más clara de cómo conseguir ese cashflow. Si lo sabemos hacer con las acciones tendremos resuelto el gran problema de si se puede vivir o no de la bolsa.
Espero haber sido de ayuda.
Un saludo.
Portal de análisis económico para procesar adecuadamente la información y actuar en consecuencia.
sábado, 18 de enero de 2014
lunes, 16 de diciembre de 2013
Olvídate de la crisis
"- No trates de doblar la cuchara. Es imposible. En vez de eso, solo trata de darse cuenta de la verdad.
- ¿Cuál verdad?
- Que no hay cuchara."
Diálogo de Neo con un niño en Matrix
Muchos son los que están esperando que sea este año, este mes, hoy... el último de la crisis. En cada blog, periódico o artículo de opinión siempre aparece la dichosa cuestión: ¿será el final de la crisis?
La verdad es que eso, hace un par de años, tenía sentido. Era la novedad, por lo menos para mí. Debido a mi edad no había sufrido en mis carnes ninguna crisis. Bueno, las había visto pasar cerca de mí, en mi familia, en mis amigos más mayores. Pero no en mí. Aún no "estaba" en el mercado para sufrir sus vaivenes.
Una cosa que he descubierto es que, sin pecar de futurólogo o pitoniso, siempre habrá crisis. Pero también algo más interesante que eso. Siempre nos preocuparán las mismas cosas. Para aquellos que no se habían dado cuenta durante el Boom económico del 2000 hasta el 2007 había que: trabajar, ahorrar, invertir y vivir día a día. Igual que ahora, igual que hoy. Simplemente, ahora tenemos que ser más creativos.
Al igual que en el cuadro de Gustav Klimt en su Árbol de la Vida es que todo lo que tenemos delante de nosotros son opciones. Simples opciones, que no opciones simples. Quizá el camino, que elegimos hace tiempo y que pensábamos era el correcto, lo hemos tenido que corregir tantas veces que al final resulta que es otro o no conducía al final deseado.
Hay que elegir el fin y escoger el camino.
No todos los caminos llegan al mismo fin, pero puede haber varios que lleguen a él. Otros, cual laberinto de Minotauro, nos llevan al pájaro negro del cuadro de Klimt (la muerte, en nuestro caso la muerte financiera). A lo mejor en mitad de un camino que estamos recorriendo ahí se posa, por simple azar. Mala suerte. Así es la vida. A empezar de nuevo.
Algunos estamos deseando que la bolsa inicie ese esperado rallie alcista de navidad. Seguramente no llegue hasta principios del año que viene. Pero en la bolsa no se "desea" que vaya hacia un sitio o hacia otro. Debemos estar preparados para ser flexibles. Todo movimiento en el que dependemos de la suerte es una simple apuesta. Ni siquiera se puede llamar especulación y mucho menos inversión.
Otros esperamos que los bancos empiecen a despachar dinero para endeudarnos (otra vez) hasta las cejas sin realizar un plan de negocio para averiguar la viabilidad de nuestra idea. Otra apuesta al azar. Otro camino con difícil final, ¿acaso nos llevará a la muerte financiera?
Los más estamos esperando a que empiecen a salir trabajos como churros bien remunerados, cómodos, que nos valoren como merecemos y con inferiores escuchando atentamente todas nuestras ocurrencias y buenísimas ideas. ¿En algún trabajo por cuenta ajena alguien se ha sentido valorado como merece todo el rato? Quizá algún: "Bien hecho" y con palmadita en la espalda incluida es lo que ha habido en el mejor de los casos.
Olvídate de que hay crisis. La crisis no va contigo. Elige el final que desees y escoge el camino más adecuado. El final será para el largo plazo y el camino lo debes vivir día a día, ¿es ese el día a día que deseas?¿o solo te conformas? Mantén tu mente abierta a la única verdad: no hay crisis! Y por su puesto no intentes doblar la cuchara, porque es imposible.
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