Páginas

domingo, 22 de enero de 2012

Consecuencias Psicológicas de la Crisis Económica

Reconozco que no he sabido verlo antes. He estado demasiado ocupado con cifras, gráficos y análisis variados. Todas esas molestas "ramas" no me han dejado ver el bosque. Esta crisis nos está pasando factura a todos. Somos humanos y se nos ha olvidado gritarlo al viento. Se nos ha olvidado gritar.

Esta crisis está dejando tras de sí unas gravísimas consecuencias humanas con daños aún no contabilizados (como si esos daños, los daños psicológicos, pudiesen ser contabilizados de alguna manera).

Hubo gente que, gracias quizá a su preparación en esos temas, lo supo prever con mucha antelación, en concreto a mediados del 2011.

Las consecuencias primeras que surgen como reacción ante el advenimiento de la crisis es tensión y miedo. Esas primeras consecuencias, mantenidas debidamente en el tiempo (y cada día cuenta), producen, a su vez, estrés por la sensación de vacío y pérdida de control de los acontecimientos.

El paso del tiempo en una negatividad continuada va a producir frustración personal, ansiedad y agresividad sobre todo dirigida hacia nuestros seres más queridos y, a todas luces, los que tienen menos culpa de ello.

Las perspectivas negativas a cada uno le pueden afectar de formas muy diferentes pero el fin es el mismo: evasión de la realidad que no podemos asumir. Quizá a algunos le produzca depresión, a otros les puede "despertar" afecciones tan graves y serias como síndromes alucinatorios e, incluso, acabando dependiendo de ciertas sustancias evasivas de la realidad (alcohol, drogas o fármacos).

Una buena forma de estar preparado para estas situaciones de estrés (que repercutirán en el trabajo, en la familia, en la sociedad en general) es tener nuestro cuerpo y nuestra mente "entrenados" para estas situaciones.

Son ejercicios sencillos cuyo beneficio no reside en una práctica residual sino en la práctica continuada (de un par de meses mínimo) y que sea capaz de sacar a la mente del "efecto túnel" (enfocada solo en lo negativo del corto plazo) en el que la crisis nos ha sumido.

Se pueden practicar con unos buenos libros y audios pero no hay nada como un guía que dirija la práctica de la relajación.

Mi deseo es que todos aquellos que han perdido momentáneamente el enfoque logren recuperarlo con el apoyo de sus familiares y amigos. Que al fin puedan gritar, pero de felicidad.

Un saludo.

Ánimo, va por tí boludo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario